viernes, septiembre 28, 2012

    Cuando la innovación se aleja de la tecnología.

    Este post ha aparecido previamente en Innpulsos, un blog que realizo en colaboración con compañeros de la División de Estrategias de Innovación de Tecnalia.

    Señor Gates: aquí tiene una copia de un mail que usted ha enviado. En el encabezamiento usted inscribe la mención “importancia alta”. ¿Reconoce haber señalado esto?
    •  No.
    • ¿No?.
    • No, yo no lo he señalado.
    • Entonces, ¿quién lo ha hecho?.
    • Un ordenador.
    (Citado por J. Heilemann, “The Truth, the Whole Truth and Nothing but the Truth, the Untold Story of the Microsoft Antitrust Case”)
    “El 19 de octubre de 1998, América descubre estupefacta, por medio de las pantallas de vídeo, el verdadero rostro del hombre más rico del mundo, el ídolo de los medios, el que simboliza a sus ojos la revolución de la nueva economía que está naciendo desde hace varios años: un hombre abatido, falso, que suda arrogancia, que niega las evidencias más flagrantes hasta aparecer como idiota, acusado de la manera más convincente por los representantes del Ministerio de Justicia americano de una doble infracción de la ley anti-trust, de prácticas anticompetitivas y de otras villanías.”
    (Extracto extraido del libro: “Los Dueños de la Red: Una historia política de Internet“, de Pierre Mounier)
    Dicen que la historia se repite, pero también dicen que lo que ocurre realmente es que sus lecciones no se aprenden. Hace unos días, con la keynote de Apple presentando su nuevo teléfono, tuve sensaciones parecidas a las que tuve hace ya unos cuantos años, con la salida al mercado de aquel producto destinado a revolucionar los sistemas operativos de los PC´s llamado Windows 95 (salvando las distancias y poniendo las cosas en contexto, claro está).




    Mi propósito aquí no es hacer ninguna entrada en contra de ninguna compañía (entre otras cosas porque el tema de este post no es ese), sino más bien analizar el momento de competencia en innovación que se vive por parte de las grandes compañías de fabricantes de smartphones, en la actualidad. Todo lo que se ha hablado sobre el juicio de Samsung vs Apple (No vamos a entrar aquí en esto, porque ya hay un montón de gente que ha escrito sobre ello), la expectación que levanta la compañía de la manzana cada vez que presenta un producto y el tira y afloja constante que sostienen las demás compañías en sus trayectorias de innovación, me recuerdan episodios ya vistos del desarrollo de la web.
    A mediados de los años ´90 hubo una famosa disputa en el sector de las telecomunicaciones llamada la “guerra de los navegadores”, entre las compañías Netscape Communications y Microsoft. Estas compañías se disputaban el “reino” de la cuota de mercado de utilización del navegador web a la hora de acceder a la red de redes, mediante sus productos Netscape e Internet Explorer. ¿La razón? Una que es bastante similar a la que enfrenta a todos los grandes “players” de la actualidad: ser el vehículo a través del cual se consumen los contenidos digitales.
    La principal diferencia con aquella época es que ahora ese vehículo tiene un valor monetario intrínseco elevado y propicia un nuevo tipo de interacción con el medio, ya que han entrado en juego factores como la ubicuidad, la personalización y la interacción con otros objetos (lo que se conoce como Internet of Things). Además de esto, también se han abierto múltiples direcciones en la cadena de valor que complejizan las relaciones entre los diversos agentes que operan en ella, pero en realidad los motivos de enfrentamiento son bastante similares a los que han motivado disputas pasadas.

    Comparativa de los smartphones más avanzados disponibles en el mercado.
    No voy a entrar a valorar ahora las consecuencias del veredicto del juicio entre Apple y Samsung y porque es perjudicial para la innovación abierta, pero si me gustaría ofrecer mi opinión de porqué lo ha hecho. “Innovation  distinguishes between a leader and a follower.” Esta frase pronunciada por Steve Jobs dió la vuelta al mundo e ilustra muy bien lo que ocurre normalmente en determinados sectores tecnológicos, cuando ciertas compañías no son capaces de competir con otras más innovadoras. Pero también es cierto que las tecnologías maduran y alcanzan su techo, y hasta que no aparecen otras innovaciones disruptivas que provocan un cambio de paradigma, el mercado se estanca y es tiempo de que las capacidades innovadoras de las compañías se desplazen a terrenos más relacionados con la gestión empresarial, el marketing y la estrategia de desarrollo de negocio. Por otro lado, tambien hay que reconocer que Apple es una de las compañías más innovadoras de todos los tiempos y tiene hitos tan importantes en su trayectoria como crear la Interfaz Gráfica de Usuario (la utilización del lenguaje icónico entre usuario y máquina supuso toda una revolución, de la cual posteriormente se aprovecharía Microsoft) o cambiar las reglas de la distribucción de contenidos con iTunes.
    Esto ocurrió ya en la anterior guerra de navegadores, tras la versión 3.0 de IE (la primera vez que un navegador soportaba el estándar CSS y podía competir con el 80% de cuota de mercado que ostentaba Netscape, en esos momentos), pero también es cierto que la derrota de Netscape a manos de Microsoft, no vino condicionada por las innovaciones tecnológicas que realizó su contrincante sino más bien por la estrategia de “cortar el aire”, financieramente hablando (como muy bien ilustró el vicepresidente de Sun Microsystems en esa época). Microsoft no entendía la web y no le gustaba la web, ya que su modelo de negocio estaba basado en vender software propietario para sistemas de explotación, no en formar parte de una red descentralizada y distribuida. Pero tuvo que cambiar su estrategia cuando comprendió el poder de la web, el advenimiento del comercio electrónico y las inmensas posibilidades de distribución de contenidos que implica la WWW.
    En estos momentos la situación es mucho más abierta que entonces y mucho más compleja, pero llama la atención que Apple emplee este tipo de estrategias, cuando siempre se ha distinguido por lo contrario. Personalmente creo que está en su derecho de defender su propiedad intelectual, pero otra cosa es que el sistema de PI de EEUU sea el adecuado para proteger y no imponer monopolios (esto nos llevaría ríos de tinta, pero basta decir que las patentes TIC, no pueden ser equiparadas a las de una farmaceútica, debido a los ciclos de desarrollo de producto y costes de desarrollo en I+D). Parece que la compañía parece introducirse en innovaciones menos basadas en la tecnología debido a que empieza a ver amenazado su reinado en varias partes de la cadena de valor:
    • Smartphones-> Samsung, HTC, Nokia, Blackberry.
    • Sistema Operativo-> Android, Windows Phone, RIM.
    • Portal de Contenidos->Android, Amazon, Windows Phone.
    (Excluyo las tabletas y los reproductores de MP4, ya que en esos productos, si que no tiene competencia real o productos de la competencia que le hagan sombra. Lo que también se conoce como “ipod killer”)


    El modelo de negocio de Apple siempre ha sido el de ser un “Jardín Vallado” y eso modelo siempre se ha distinguido por su exclusividad (la cual normalmente se distingue por su calidad y/o prestaciones), pero ahora hay muchos y variados “jardines vallados” que combaten ese modelo con precios más bajos y economías de larga cola mucho más grandes y que juegan en un entorno mucho más grande al que estaba acostumbrada la compañía de la manzana.
    Por ello y debido también a la falta de innovaciones disruptivas a la vista (el silicio de los chips ha alcanzado sus límites, las pantallas necesitan nuevos materiales y los minerales con los que se hacen las baterías no tienen las propiedades necesarias), la empresa se introduce en estos terrenos. Los grados de maduración de tecnologías en la industria de la telefonía móvil parecen ser elevados y sólamente innovaciones relacionados con nuevos materiales, nuevos soportes o nuevos dispositivos podrían cambiar esta situación. Esto ya pasó con la industria de la fotografía analógica a finales de los ´80 (hasta que llegó la fotografía digital y lo cambió todo otra vez).
    Por ello, hace poco el presidente de Motorola Mobility recordaba que nadie discute que la firma japonesa es la única inventora de la tecnología en la que se basa la telefonía móvil, la cual vió la luz en hace más de 40 años. Muchas y numerosas tecnologías e innovaciones han tenido lugar durante este tiempo, pero también hay que comprender el estado actual de estas tecnologías y comprender que los soportes sobre los que operan ya tienen cierto recorrido que condiciona su desarrollo innovador.

    Libros

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    "Comprar libros estaría genial, si además pudieras comprar el tiempo que necesitas para leerlos... Pero como regla general, la compra de libros se confunde a menudo con la simple adquisición de sus contenidos" Arthur Schopenhauer. ---Es una gran verdad, encerrada en muy pocas palabras y que nos dice más de lo que podemos observar. Para mí, la cultura es lo único que nos hace más humanos y previene a los que somos más humanos, de dejarnos engullir por los inhumanos que creen que el dinero lo puede comprar todo en la vida.---